jueves, 12 de noviembre de 2009

CAPITAL DE MARCA


Tradicionalmente la marca ha sido definida como el nombre, término, signo, símbolo, diseño o combinación de ellos cuyo objetivo es identificar los bienes y servicios de un vendedor o grupo de vendedores con el objetivo de diferenciarlos de sus competidores. La marca es considerada como uno de los activos intangibles más valiosos, constituyéndose en el eje central de la estrategia y gestión de la mayoría de las empresas. La relevancia que adquiere dentro de la empresa, convirtiéndose en una pieza clave en el proceso de definición de la estrategia de posicionamiento y diferenciación, ha generado la aparición de una nueva concepción de la misma relacionada con la forma en que los clientes la perciben. asi la marca empieza a tomar fuerza pasando a ser la base sobre la que los prodcutos se sotienen en el mercado.

Para la organización, la construcción y desarrollo de la marca exige una importante inversión de recursos económicos y humanos a largo plazo: investigación de mercados, desarrollo del producto, publicidad, promoción y envasado. Sin embargo, frente a los costes y riesgos que representa la comercialización de un producto con marca, existen un número bastante alto de ventajas o beneficios que obtenidos por los consumidores, distribuidores y el fabricante, justifican su uso.

Entre los objetivos buscados por la empresa a través de la creación y desarrollo de una marca se encuentran: La creación de una imagen, conocimiento y notoriedad de la marca por parte del consumidor. Garantizar cierto nivel de calidad, cantidad y satisfacción.
Ayudar a la promoción.

asi mismo existen varios tipos de marcas:
marca comercial, marca de servicio, certificacion de marca, y marca colectiva.


ESTRATEGIA DE MARCA



Para lograr que una marca perdure a lo largo del tiempo las compañías tienen que diseñar estrategias competitivas para establecerse en la mente de los consumidores en un mercado poblado de productos y servicios similares entre sí. Tales estrategias ayudarán a los consumidores a aprender qué es lo que necesitan y además modificarán notablemente el juego de la competencia.
En un mercado altamente competitivo los productos evolucionan con mayor rapidez.

Viendo un caso en particular, la telefonía móvil, un sector donde las cosas no son tan obvias ya que el móvil ya no sirve sólo para llamar y recibir llamadas, sino que se ha convertido en una potente herramienta a la que se le ha ido añadiendo cámara de fotos y video, reproductor de música, acceso a internet y correo electrónico, entre otras aplicaciones. El comprador continúa aprendiendo a medida que el producto va evolucionando.
Tomemos el caso de la industria del automóvil. Cada año los modelos de automóviles se renuevan y tratan de hacerse un lugar en un mercado altamente competitivo donde las diferencias se estrechan cada vez más. Volvo, por ejemplo, desde sus comienzos fue asociada como una marca segura, chocaba sus automóviles en simulaciones para demostrar la resistencia al impacto y hablaba de las familias que salvaban sus vidas gracias a las buenas virtudes de la carrocería. Su estrategia funcionó. Pero ahora existen otras marcas que también comienzan a ser asociadas con este atributo como Mercedes Benz o Lexus. Volvo sigue siendo un automóvil seguro pero ya no es “el único” ahora hay otros con la misma capacidad, también venden seguridad, ya no son los únicos.
A raiz de esto Volvo está cambiando su imagen para ser percibido como un auto deportivo y de moda, además de seguro. En este proceso tendrá que delinear una nueva estrategia y entrenar a sus clientes para que lo perciban de manera diferente.